
Autoridades estatales y de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán lograron la detención de siete escoltas municipales implicados en el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre durante una celebración pública por el Día de Muertos. Los sospechosos, parte de la Policía Municipal de Uruapan, fueron capturados en un operativo conjunto con la Guardia Nacional (GN), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y el Ejército Mexicano, y serán trasladados a Morelia para rendir declaración y continuar el proceso judicial.
Paralelamente, se realizó el traslado de Juan Manuel “N”, alias “El Licenciado”, al penal federal de El Altiplano en Almoloya de Juárez, Estado de México, para su audiencia inicial por homicidio calificado y lesiones dolosas. Se le señala como uno de los presuntos autores intelectuales del crimen, vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Su movimiento, tras su detención en la colonia Centro de Morelia y declaración ante la Fiscalía Especializada de Homicidio Doloso, fue bajo un fuerte operativo de seguridad con elementos de Semar, Defensa, SSPC y la Guardia Civil de Michoacán, utilizando un vehículo blindado Black Mamba Sandcat.
La FGE asegura contar con pruebas científicas que vinculan a “El Licenciado” con la planeación y coordinación del ataque, incluyendo instrucciones de disparar contra Manzo incluso si estaba acompañado. Pasó la noche en el penal y enfrentará su primera audiencia virtual este 21 de noviembre. La carpeta de investigación detalla su rol de mando en el grupo criminal responsable.
¿Avance en justicia o solo la superficie de una red más amplia? Estas detenciones y traslados marcan un paso crucial, pero el caso de Uruapan sigue envuelto en sombras de violencia y crimen organizado.

