¡Agárrense los sombreros, que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE. UU. está a punto de cerrar la persiana este viernes por falta de fondos! Demócratas y republicanos no se ponen de acuerdo sobre cómo domar a la policía de inmigración (ICE), especialmente tras dos tiroteos fatales en Mineápolis que dejaron a todos señalando con el dedo.
En enero, Renee Good y Alex Pretti, dos estadounidenses, fueron abatidos por agentes federales durante protestas contra redadas en Mineápolis. Los demócratas, furiosos, dicen que no soltarán ni un centavo más para el DHS hasta que ICE deje de actuar como el villano de una película de acción barata. Hakeem Jeffries, líder demócrata en la Cámara, soltó que el dinero de los contribuyentes debería hacer la vida más fácil, no convertirla en un episodio de “Juego de Tronos” con balas reales.
Mientras tanto, la Casa Blanca, a través de Karoline Leavitt en Fox News, culpa a “razones políticas” por este cierre parcial del gobierno, programado para la medianoche del viernes. Los republicanos, aunque tienen mayoría en el Senado, necesitan 60 votos de 100 para aprobar el presupuesto, y sin el apoyo demócrata, están más atorados que un lunes sin café. Una contrapropuesta enviada el miércoles fue rechazada más rápido que una invitación a un grupo de WhatsApp innecesario.
¿Qué significa esto? Miles de funcionarios del DHS podrían quedar en paro técnico o trabajando gratis hasta que el Congreso se ponga las pilas. Irónicamente, ICE seguirá operando con fondos previos, mientras agencias como FEMA, que lidia con desastres naturales, se quedarán viendo al techo.
Y así, en el segundo mandato de Trump, esta es la tercera parálisis presupuestaria. ¿Solución a la vista? Parece tan probable como encontrar Wi-Fi gratis en el desierto. Esto está más enredado que un drama de reality show, y todos seguimos esperando el gran final.


