¡México se pone la camiseta industrial! Con 278 votos a favor, la Cámara de Diputados aprobó cambios a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación para impulsar una reindustrialización soberana y sostenible. La idea, salida del cerebro de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, es fortalecer sectores clave ajustando aranceles. Ahora, el balón pasa al Senado, que podría aprobarlo esta misma tarde de miércoles para que entre en vigor en 2026.
El cambio estrella es un artículo transitorio que le da superpoderes a la Secretaría de Economía. Podrá crear reglas especiales para importar de países sin tratados de libre comercio con México, asegurando insumos a precios competitivos. Es como decir: “Si no hay trato, inventamos uno”. El dictamen tuvo 25 votos en contra y 136 abstenciones, pero fue pulido con reservas del diputado Ricardo Monreal Ávila, quien defendió que apoyar a la industria es sinónimo de empleos. ¡Toma eso, desempleo!
Monreal metió mano con ajustes para la industria textil, cambiando ocho fracciones arancelarias y añadiendo certeza jurídica. También se tocaron cuotas de productos textiles con códigos que parecen contraseñas de Wi-Fi: 5209.19.91, 5210.49.91 y más. Todo para que el sector no se ahogue con importaciones baratas. Aunque hubo reservas de Morena, PAN, PT, PRI y MC, muchas fueron desechadas o retiradas en el Pleno.
Este plan es un engranaje más en la estrategia del gobierno para revivir la industria nacional y garantizar insumos sin que los precios sean un chiste malo. Si el Senado da el sí, México podría convertirse en una fábrica gigante. ¿Listos para el “Made in Mexico” en todo? ¡A ver si no nos quedamos en puro sueño guajiro!


