¡El drama ecológico en Veracruz se calienta más que una playa en verano! Los diputados de Movimiento Ciudadano, Sergio Gil y Laura Ballesteros, llegaron al Congreso con “gotitas de chapopote” para burlarse de la gobernadora Rocío Nahle, quien minimizó el derrame de hidrocarburo. “Esto es lo que Nahle dice que no afecta ni a la fauna ni a los veracruzanos”, soltaron con sarcasmo, dejando claro que no compran el cuento de que todo está bajo control.
Criticaron que, a más de un mes de pedir la comparecencia de Andrea González Hernández, titular de ASEA, el gobierno de Veracruz parece más ocupado en distraer con un concierto gratis de Martin Garrix el 18 de abril en la Macroplaza, que en ayudar a pescadores y prestadores de servicios afectados. “Nahle quiere tapar el sol con un dedo”, acusaron, señalando que el derrame ya llegó a Tabasco, Tamaulipas y hasta Texas, cubriendo todo el litoral veracruzano.
El sector pesquero y turístico se llevó un golpe brutal en Semana Santa, una temporada clave para sus ingresos. Ballesteros lamentó la falta de campañas de concientización y acción, dejando a los veracruzanos con una “doble desgracia” ecológica y económica por la negligencia de Nahle. Aunque no causó el derrame, su inacción la hace responsable, dicen.
Gracias a Greenpeace, se estima que el daño abarca más de 900 kilómetros, posiblemente desde yacimientos como Cantarell. Ballesteros criticó al gabinete de Claudia Sheinbaum por no informar bien, destacando que apenas se instaló el Observatorio Permanente del Golfo de México. Además, apuntó contra Pemex por no rendir cuentas y lamentó la desaparición de fondos como el Ecológico y el Fonden. ¿Será que Nahle bailará al ritmo de Garrix mientras Veracruz se ahoga en chapopote? Esto huele peor que el derrame mismo.


