
¡Prepárense para el culebrón financiero del año! El dólar cerró su última sesión a 18.38 pesos mexicanos, un tímido bajón del 0.44% frente a los 18.46 del día anterior, según Dow Jones. Aunque suene a poca cosa, lleva cuatro jornadas seguidas de descenso, y en los últimos siete días acumula una caída del 0.64%. Mirando más lejos, en un año ha perdido un 9.45% de su valor. ¿Volatilidad? Sorprendentemente baja, más estable que un mal chiste en una sobremesa.
El 2024 fue una montaña rusa para el peso. Arrancó como un superhéroe, con el dólar a 16 pesos, un nivel no visto en casi una década. El “superpeso” era la envidia del barrio. Pero, como en toda buena telenovela, llegaron los villanos: reformas polémicas como la del Poder Judicial y la eliminación de órganos autónomos le pegaron duro. Y ni hablar de Donald Trump, cuya victoria electoral y amenazas de aranceles a productos mexicanos hicieron que el dólar escalara de nuevo a los 20 pesos, dejando los pronósticos de Banxico como un meme pasado de moda.
Para 2025, Banxico espera que el dólar ronde entre 20.24 y 20.69 pesos, un cálculo cauto considerando el drama que Trump podría desatar desde la Casa Blanca. La inflación, por su parte, se mantuvo más o menos tranquila en 2024, rondando el 4%, con un pico cerca del 6% en junio, según el Inegi. Banxico apuesta a que baje a 3.8% pronto, mientras el PIB apenas promete un crecimiento de 1.2%, más lento que un lunes por la mañana.
Así que, agarra tu calculadora y reza por un milagro. El peso y el dólar seguirán en este baile, y nosotros solo somos los espectadores con palomitas.

