
¡El dólar no se mueve! Al cierre, la moneda estadounidense se cotizó en un promedio de 18.35 pesos mexicanos, con un cambio mínimo del 0.02% respecto a la jornada anterior, perdiendo las ganancias iniciales, según Dow Jones. En los últimos siete días, el dólar sube un 0.2%, aunque en el último año acumula una caída del 8.88%. Tras una baja del 0.68% ayer, hoy no define tendencia, pero su volatilidad semanal es menor que la anual, mostrando mayor estabilidad.
La Reserva Federal (FED) ajustó su tasa a 3.75%-4.00% en octubre, con un recorte de 25 puntos base, aunque hubo discrepancias: un miembro pidió 50 puntos y otro, mantenerla. La minuta revela que los riesgos al empleo aumentaron y las presiones inflacionarias bajaron o se estabilizaron. Grupo Bursátil Mexicano (GBM) destaca que México resiste bien entre emergentes, pese a la incertidumbre global. Las políticas de Trump generan inquietud, pero una percepción de manejo económico moderado atrae fondos internacionales, posicionando al país como favorito en América Latina.
La reconfiguración comercial global beneficia a México, que prioriza su relación con EE. UU. Sin embargo, amenazas de aranceles del 30% a productos mexicanos y del 25% al sector automotriz reavivan temores. La revisión del T-MEC, aún sin iniciar, es clave; si aporta certidumbre, el nearshoring podría consolidar a México como destino de inversión. GBM proyecta un crecimiento del 0.5% para 2025, con mejora en el segundo semestre, impulsado por el “Plan México”, tasas de interés a la baja y sectores como consumo, tecnología y fintech.
Riesgos persisten: empleo formal se estanca, subocupación crece y remesas podrían caer por políticas migratorias de EE. UU. El peso, decimoquinta moneda más negociada globalmente y líder en América Latina, enfrenta un 2025 volátil. ¿Resistirá las tormentas comerciales? Esto está más incierto que un pronóstico del tiempo.

