
El dólar estadounidense cerró este día en un promedio de 18.48 pesos mexicanos, marcando un aumento del 0.53% respecto a la sesión previa, cuando se situó en 18.38 pesos, según datos de Dow Jones. En la última semana, la divisa acumula un ascenso del 1%, aunque en el último año registra una caída del 9.24%. Con dos días consecutivos en verde, la volatilidad semanal es menor que la anual (9.73%), indicando menos fluctuaciones de lo habitual.
El 2024 fue un año de contrastes para el peso mexicano. Inició fortalecido, con el dólar llegando a cotizar en 16 pesos, un nivel no visto en casi una década, ganándose el apodo de “superpeso”. Sin embargo, decisiones políticas como la Reforma al Poder Judicial y la eliminación de órganos autónomos depreciaron la moneda. La campaña y victoria de Donald Trump, junto con sus amenazas de aranceles a productos mexicanos si no se refuerza la seguridad fronteriza, agravaron la caída, llevando al dólar a los 20 pesos, muy por encima de las expectativas del Banco de México (Banxico).
Para 2025, Banxico proyecta un dólar entre 20.24 y 20.69 pesos, un pronóstico conservador ante las posibles políticas de Trump. La inflación, estable en 2024 alrededor del 4% (con un pico cercano al 6% en junio según el Inegi), se espera que baje a 3.8% este año. El crecimiento del PIB, sin embargo, se mantiene bajo, con una proyección de apenas 1.2%.
El peso mexicano, decimoquinta moneda más negociada globalmente y la más activa en América Latina, equivale a 100 centavos y usa el símbolo $ desde antes que el dólar estadounidense. Con monedas de 1 a 20 pesos y billetes de 20 a 1,000, su historia es tan rica como volátil. ¿Seguirá el peso bailando al ritmo de Trump o encontrará estabilidad?

