
¡Atención, amantes del drama volcánico! El Popocatépetl, alias Don Goyo, no se cansa de hacer ruido. En las últimas 24 horas, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la UNAM registraron 19 exhalaciones, como si el volcán estuviera practicando para un concurso de eructos cósmicos. Actualmente, está en amarillo fase 2 del Semáforo de Alerta Volcánica, lo que significa que no es momento de hacer selfies en el cráter.
Las autoridades advierten: ni se acerquen al volcán, porque los fragmentos balísticos pueden volar como palomitas de maíz en una película de acción. Y si llueve, aléjense de las barrancas; el lodo y los escombros podrían convertirse en un tsunami de barro. El Cenapred, con su arsenal de sismógrafos, cámaras térmicas y espectrómetros, vigila cada suspiro de Don Goyo. Estos aparatos detectan desde temblores de magma hasta emisiones de gases como el dióxido de azufre, que son como el aliento del volcán indicando si se viene algo gordo.
La fase 2 amarilla implica explosiones esporádicas, ceniza leve en poblados cercanos y posibles flujos de lodo. Nada de pánico, pero tampoco de excursiones improvisadas. La Coordinación Nacional de Protección Civil pide ignorar rumores y seguir sus canales oficiales, como www.gob.mx/cenapred o @CNPC_MX en Twitter. ¿Emergencias? Marquen al 800-713-4147 o al 911.
Así que, mientras Don Goyo sigue echando humo como un tío enojado en una carne asada, mantengámonos alerta. Porque si este volcán decide pasar a rojo, no queremos estar cerca para ver el espectáculo en primera fila. ¿Listos para escuchar el próximo rugido?

