¡Fuego, pero no pasión! Esta mañana del 23 de enero de 2026, la Refinería Olmeca Dos Bocas de Pemex tuvo un pequeño susto cuando un conato de incendio estalló en una de sus plantas de proceso. ¿La causa? Una pérdida de contención en una línea de descarga que casi convierte el lugar en un set de película de acción.
Afortunadamente, los héroes contraincendios de Pemex entraron en escena más rápido que un bombero en un calendario sexy. Controlaron las llamas sin que nadie saliera chamuscado, ni un rasguño al personal, ni un daño al medio ambiente o a la comunidad cercana. La refinería siguió operando como si nada, con la calma de un monje zen en medio de un incendio forestal. Según las autoridades de la empresa, todo quedó bajo control gracias a la activación inmediata del Plan de Respuesta a Emergencia, llevando la planta a una condición segura y eliminando riesgos en el área afectada.
Pemex aprovechó para sacar pecho, reafirmando su compromiso con la seguridad y presumiendo sus estrictos estándares para proteger a trabajadores y al entorno social. Vamos, que parecen decir: “¿Un fueguito? Eso es un día normal en la oficina”. Mientras tanto, la operatividad general de la instalación no se vio afectada, como si el incidente hubiera sido solo un mal chiste en una reunión de trabajo.
Así que, aunque Dos Bocas tuvo su momento de chispa, todo quedó en un simple calenton sin consecuencias. Menos mal, porque un reality show de refinerías en llamas no es lo que necesitamos este 2026.


