¡Bomba diplomática! Ecuador expulsó este miércoles al embajador cubano Basilio Gutiérrez, dándole 48 horas para hacer las maletas junto a toda su misión en Quito. Sin dar explicaciones, la cancillería lo declaró “persona non grata”, amparándose en la Convención de Viena. ¿Razones? Ni una pista. Puro misterio.
La movida llega tras ordenar el martes el fin de funciones del embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja. Todo esto mientras el presidente Daniel Noboa, aliado VIP de Donald Trump, se prepara para una cumbre en Miami el 7 de marzo con líderes de Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador y Honduras. Coincidencia, ¿verdad? Trump, que ha apretado el bloqueo contra Cuba, habló de una posible “toma de control amistosa” de la isla y la calificó de “amenaza excepcional” para EE. UU., pese a estar a solo 150 kilómetros de Florida. Hasta impuso un bloqueo energético este año.
En Quito, militares y policías armados hasta los dientes rondaban la embajada cubana, como si esperaran un giro de telenovela. Desde que Noboa asumió en 2023, la relación con Washington se ha vuelto más pegajosa que chicle, con cooperación en seguridad e inteligencia contra el narcotráfico. ¿Será que Ecuador solo sigue el guion de su amigo del norte?
Esto huele a jugada geopolítica más que a pleito personal. ¿Expulsión por convicción o por complacer al jefe Trump? Noboa parece estar bailando al ritmo de Washington, mientras Cuba se queda mirando desde la pista. Esto tiene más intriga que un capítulo de serie política.


