¡Alerta en la frontera, que esto no es un juego de paintball! El embajador de EE. UU. en México, Ronald Johnson, salió a presumir que confiscaron un arsenal de 36,277 armas de fuego, de las cuales 4,359 estaban listas para cruzar a México y caer en manos de los cárteles. Como si fuera poco, también agarraron 2,317,999 rondas de munición, con 648,975 destinadas a nuestro país. ¿Qué, están armando un remake de Rambo?
El decomiso, iniciado el 20 de enero de 2025, es obra de la ATF (Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos), que básicamente desmanteló un supermercado del crimen. El subdirector Robert Cekada aclaró que esto no es solo un drama fronterizo, sino una amenaza nacional en EE. UU., con armas viniendo de todos lados, no solo del suroeste. “Les cortaremos el acceso y los haremos rendir cuentas”, dijo, como si fuera el héroe de una película de acción.
Mientras tanto, Donald Trump insiste en que desarmar a los cárteles es su misión sagrada, y Johnson jura que trabajarán codo a codo con la presidenta Claudia Sheinbaum para frenar este flujo. Sheinbaum, por su parte, no se queda callada y exige a EE. UU. que ponga un alto al tráfico de armas, porque esas jugueterías terminan en manos de los narcos. Pero Trump también aprieta con lo suyo: quiere que México combata cárteles, fentanilo y migración. ¿Alianza o duelo de titanes?
Esto parece un intercambio de favores más tenso que una partida de ajedrez en un bar de mala muerte. ¿Lograrán desarmar el problema o solo dispararán más drama? Tiempo al tiempo.


