¡Alerta roja! Estados Unidos ordenó este miércoles la salida del personal no esencial de sus consulados en Karachi y Lahore, Pakistán, por “riesgos de seguridad”, según el Departamento de Estado. Además, permitió a empleados y familias abandonar misiones en Arabia Saudita, Chipre y Omán, ante las represalias de Irán por los ataques israeloestadounidenses.
En Pakistán, la embajada aclaró que la sede en Islamabad no cambia de estatus, pero el ambiente está caliente. El fin de semana, una protesta en Karachi por la muerte del líder iraní Alí Jamenei en bombardeos conjuntos dejó 10 muertos, con jóvenes intentando irrumpir en el consulado. Washington también pidió a sus ciudadanos “reconsiderar” viajes a Arabia Saudita, Chipre y Omán. ¿Chipre? Sí, el miembro de la UE se coló en esta lista de destinos candentes, algo tan raro como ver nieve en el desierto.
Todo estalló tras la ofensiva de EE. UU. e Israel contra Irán el sábado, que mató a Jamenei, apenas dos días después de negociaciones fallidas en Ginebra sobre un acuerdo nuclear. Desde entonces, Teherán responde con una tormenta de misiles y drones por todo Oriente Medio. El martes, el Departamento de Estado prometió “medidas históricas” para repatriar a estadounidenses varados en la región.
¿Evacuación prudente o señal de que la cosa se pone más fea? Con protestas violentas y misiles volando, esto parece menos una medida de seguridad y más un episodio de serie apocalíptica. Agárrense fuerte, porque este conflicto tiene más giros que una montaña rusa en llamas.


