En un giro más inesperado que un plot twist de telenovela, Estados Unidos levantó este miércoles las sanciones contra Delcy Rodríguez, la presidenta interina de Venezuela. Rodríguez, quien tomó el poder en enero tras la operación militar de Washington que sacó a Nicolás Maduro, ya no figura en la temida “Lista de Nacionales Especialmente Designados” del Departamento del Tesoro. ¡Eso sí es un unfollow oficial!
Rodríguez, de 56 años, fue la mano derecha de Maduro desde 2018 y entró en esa lista negra en septiembre de ese año, vetada de cualquier negocio con empresas gringas. Pero ahora, tras asumir el mando bajo la atenta mirada de Washington, ha sabido ganarse aplausos. La Oficina de Control de Activos Extranjeros actualizó su web, y su nombre ya no está entre los “malos” del barrio internacional. ¿El motivo? Rodríguez ha pisado el acelerador con reformas económicas que tienen a Donald Trump más contento que un niño con juguete nuevo, como abrir el sector de hidrocarburos a inversión extranjera.
No solo eso, también ha impulsado una amnistía política que la oposición pedía a gritos y ha renovado el elenco del gobierno y la seguridad del Estado, como si estuviera haciendo un reboot de serie. De ser la villana sancionada a la protagonista de una trama de redención, Rodríguez parece haber convencido a Washington de que merece un pase VIP.
¿Será este el comienzo de una luna de miel entre Caracas y la Casa Blanca, o solo un episodio más en este drama geopolítico? Agarra el control remoto, porque este culebrón promete más capítulos llenos de intriga y giros absurdos.


