Durante la presente administración federal, las Fuerzas Armadas han emergido como un pilar fundamental en las labores de seguridad y protección de la soberanía del país. Según datos oficiales, trabajando en conjunto con la Guardia Nacional, el Ejército ha efectuado más de 32,000 arrestos, además de decomisar más de 18,000 armas, más de 160 toneladas de estupefacientes y detectar alrededor de 2,000 laboratorios enfocados en la elaboración de metanfetaminas.
Dentro del evento conmemorativo por el aniversario del Ejército Mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfatizó que las Fuerzas Armadas constituyen actualmente una assurance de que México puede determinar su futuro de forma autónoma, en un panorama internacional caracterizado por tensiones geopolíticas y retos mundiales.
En su discurso, la titular del Ejecutivo federal resaltó que el Ejército nació del pueblo y que su propósito no radica en defender privilegios, sino en resguardar la soberanía y el principio de que el poder emana de la ciudadanía. En este contexto, declaró que la soberanía nacional no equivale a un concepto abstracto, sino a la capacidad concreta de la nación para autogobernarse sin intervenciones externas.
Aparte de la protección del territorio, se puso de relieve la intervención del Ejército en actividades de seguridad pública, el desarrollo de infraestructura clave, la respuesta a catástrofes naturales por medio del Plan DN-III-E y múltiples iniciativas de progreso nacional. De igual manera, se valoró el incremento en la presencia de las mujeres al interior de las Fuerzas Armadas, calificado como una modificación sustancial de la entidad.
A su vez, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, comunicó que estos logros provienen del esfuerzo conjunto entre el Ejército y la Guardia Nacional, y rememoró que la institución se estableció como Fuerza Armada nacional después de los Tratados de Teoloyucan de 1914, adaptándose a lo largo de los años de acuerdo con las exigencias del país.


