Si creías que la fama solo llegaba por TikTok, piénsalo de nuevo. Óscar Noé Medina González, alias “El Panu”, operador clave de Iván Archivaldo Guzmán Salazar en la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, se ha convertido en una leyenda gracias a los narcocorridos. Aunque su vida real es puro sigilo, las canciones del regional mexicano lo pintan como una mezcla de capo, mediador y rey de la fiesta.
En “El Panu” de Código FN y Tito Double P, se le describe como el compadre de Iván y amigo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, un tipo leal que “trae camiseta” y está listo para “accionar” con su equipo armado. La letra exalta su vida de lujos, carros, viajes y mujeres, todo desde su base en Culiacán. El Rabbanito, en cambio, lo muestra más reservado, orgulloso de sus raíces sinaloenses, pero sin soltar “generales” por pura precaución, aunque no niega su gusto por la música y las fiestas.
Ariel Camacho y Los Plebes del Rancho lo retratan como un hombre respetado, talentoso y querido, mediador de “broncas” y compadre de El Chapo. Su corrido destaca su inteligencia y valentía, mientras sugiere que prefiere trabajar a pelear guerras. Otros temas, como “El Nini” de JR Torres y “Lo Vieron Pasar” de Fuerza Regida, lo mencionan como el mentor que introdujo a Néstor Isidro Pérez Salas, “El Nini”, al círculo de Iván, consolidándolo como reclutador clave.
Estos corridos construyen a El Panu como un operador discreto pero influyente, fiel a Los Chapitos y con un rol social en Culiacán. ¿Realidad o ficción musical? Solo los acordes saben la verdad, pero su nombre ya es un hit en el playlist del narco.


