¡Crisis despejada! La FAA anunció en X que el cierre del espacio aéreo sobre El Paso, Texas, ha sido levantado. No hay amenaza para la aviación comercial, y los vuelos volverán a la normalidad, tras un drama que dejó a todos más nerviosos que un pasajero en turbulencia.
El martes, la FAA había clausurado todo por 10 días, citando “razones especiales de seguridad”, sin más detalles que un mago guardando su truco. Miles de viajeros y aviones de Southwest y American Airlines quedaron varados en el aeropuerto, que mueve 4 millones de pasajeros al año y está pegado a Ciudad Juárez y al aeródromo militar Biggs Army Airfield. La medida fue tan inusual que ni post-11 de septiembre se vio algo así en un solo aeropuerto. La legisladora demócrata Verónica Escobar aseguró que no había peligro inmediato para la comunidad.
Resulta que drones de cárteles mexicanos violaron el espacio aéreo estadounidense, y el Pentágono los desactivó como si fueran juguetes en oferta. A mediados de enero, la FAA ya había advertido sobre riesgos de actividad militar al sobrevolar México y partes de Centroamérica y Sudamérica, aunque esa alerta se levantó recientemente tras declaraciones de Trump sobre reanudar vuelos a Venezuela.
Trump, fiel a su estilo, ha insistido en que los cárteles controlan México y ha amenazado con ataques terrestres contra ellos. ¿Drones narcos o el guion de una película de acción? Mientras los pasajeros recuperan sus maletas y su paciencia, El Paso vuelve a despegar, aunque la frontera sigue más tensa que un chiste en un funeral.


