¡Francia se calienta antes de la presidencial de 2027! La primera vuelta de las elecciones municipales del domingo ofreció un adelanto del panorama político, con avances de la extrema derecha y la izquierda radical, en medio de una crisis política y una abstención récord del 43%. Aunque locales, estos comicios miden el pulso de los partidos.
Tras las legislativas anticipadas de 2024, Francia quedó dividida en tres bloques: izquierda, centroderecha y ultraderecha. A un año de la elección presidencial, donde Emmanuel Macron no podrá reelegirse, Jordan Bardella, de la ultraderechista Agrupación Nacional (RN), lidera sondeos. RN, junto a aliados, encabeza en más de 60 municipios, frente a solo 11 en 2020, ganando 24 en primera vuelta, como Perpiñán y Hénin-Beaumont, y posicionándose fuerte en Tolón, Nimes, Niza y hasta Marsella, donde quedó segundo. La izquierda radical de La Francia Insumisa (LFI) sorprendió al ganar Saint-Denis y liderar en Roubaix, Toulouse y Limoges, pese a controversias por su cercanía a grupos antifascistas y acusaciones de antisemitismo contra Jean-Luc Mélenchon.
En grandes ciudades como París, Marsella y Lyon, alcaldes socialistas y ecologistas resisten, pero necesitan votos de LFI para la segunda vuelta. Los Republicanos (LR), atrapados entre Macron y RN, aguantan en ciudades medias como Cannes. El bloque de Macron tiene poca raíz local, pero su ex primer ministro Édouard Philippe, con casi 44% en El Havre, podría usar su reelección como trampolín presidencial, siendo el segundo en intención de voto tras Bardella, según Ifop.
Las alianzas para la segunda vuelta anticipan la presidencial. Socialistas y LFI fusionan listas en Toulouse y Nantes contra la derecha, pero no en Marsella ni París, donde la derecha podría ganar tras 25 años. ¿Polarización al extremo o alianzas salvarán el centro? Esto está más dividido que un pastel en una fiesta concurrida.


