¡Drama digital en el aire! Elon Musk, el magnate de X, desató un huracán este fin de semana al sugerir que la Unión Europea debería ser “abolida”. La Comisión Europea, con el desdén de un camarero parisino, replicó este lunes que esas “declaraciones completamente locas” son parte de la libertad de expresión que tanto cuidan. Quemón nivel experto.
Todo estalló tras una multa de 120 millones de euros (unos 140 millones de dólares) que la UE le clavó a X el viernes por violar la Ley Sobre los Servicios Digitales. ¿Las razones? Marquesinas azules engañosas que parecen certificados de verdad, poca claridad sobre publicidades y negarse a compartir datos internos con investigadores. Musk, furioso como un gamer con lag, compartió mensajes anti-UE, hasta avalando un post que comparaba a la UE con el “cuarto Reich”. Marco Rubio, jefe de diplomacia de Trump, también saltó al ring, tildando la multa de “ataque a las plataformas tecnológicas de EE. UU. y al pueblo estadounidense por gobiernos extranjeros”.
Mientras Musk tuitea como si X fuera su diario personal de quejas, la portavoz Paula Pinho se limitó a encoger los hombros, dejando claro que Europa no se inmuta por sus rabietas. La UE parece decir: “Sigue hablando, Elon, que las multas no se pagan con likes”.
¿Es esto una guerra digital o solo Musk buscando trending topic? Una cosa es segura: la UE no se va a abolir por un tuit, y Musk tendrá que sacar la billetera antes de seguir jugando al revolucionario online. Esto está más caliente que un servidor sobrecargado.


