
¡Atención, que la UNAM está en ebullición! Un grupo de encapuchados, presuntamente estudiantes, tomó las instalaciones de la Facultad de Química un día después de que la dirección anunciara la reanudación de clases presenciales. Esta protesta, que sigue en desarrollo, responde a las crecientes amenazas violentas en diversos planteles de la Universidad Nacional Autónoma de México, así como al reciente asesinato de un alumno del CCH Sur, un hecho que ha encendido las alarmas entre la comunidad universitaria.
Los manifestantes, cuya identidad no ha sido confirmada, irrumpieron en las instalaciones como una medida de presión para exigir mayor seguridad en los campus. Las amenazas y la violencia reciente han generado un clima de incertidumbre y miedo entre estudiantes y personal, que consideran insuficientes las acciones tomadas por las autoridades universitarias para garantizar su protección. La decisión de volver a clases presenciales, en este contexto, parece haber sido la gota que derramó el vaso.
Aunque los detalles aún están emergiendo, la toma de la Facultad de Química refleja un hartazgo generalizado ante la inseguridad que afecta a la máxima casa de estudios. La comunidad exige respuestas concretas y medidas efectivas para prevenir más tragedias como la del estudiante del CCH Sur. Hasta el momento, no se han reportado enfrentamientos ni declaraciones oficiales de la UNAM sobre cómo abordarán esta protesta.
Mientras la situación se desarrolla, la incertidumbre reina en Ciudad Universitaria. ¿Lograrán los estudiantes ser escuchados, o esta toma será solo un grito más en medio del caos? ¡A estar pendientes, que la lucha por la seguridad en la UNAM apenas comienza y promete más capítulos!

