
El lunes, el Departamento de Estado de Estados Unidos incorporó a Brasil y Sudáfrica a una lista de vigilancia sobre trata de personas, argumentando que ambos países no han mostrado suficientes avances en este ámbito. Esta decisión se produce en medio de crecientes tensiones entre los gobiernos de estas naciones y la administración del presidente Donald Trump. El informe anual sobre trata de personas, que analiza los esfuerzos globales para combatir el trabajo forzoso, el tráfico sexual y otras formas de esclavitud moderna, fue publicado con casi tres meses de retraso respecto a la fecha establecida para su entrega al Congreso, tras la destitución de gran parte del personal de la oficina encargada de su elaboración.
Brasil y Sudáfrica fueron clasificados en la «Lista de vigilancia de nivel 2» del informe, lo que implica que deben intensificar sus acciones contra la trata de personas para evitar posibles sanciones por parte de Estados Unidos. El documento reconoce que ambos países han realizado esfuerzos importantes, pero los considera insuficientes. En el caso de Sudáfrica, se destaca la creación del primer equipo de trabajo subprovincial y un aumento en las condenas a traficantes; sin embargo, se señala que el gobierno identificó menos víctimas, investigó menos casos y llevó a cabo menos procesamientos. Por su parte, en Brasil, el informe indica que se iniciaron menos investigaciones y procesamientos en comparación con años anteriores, y los tribunales reportaron menos condenas iniciales por trata.
Trump, perteneciente al Partido Republicano, ha implementado aranceles contra Brasil, además de restricciones de visados y sanciones financieras, como respuesta al juicio y condena del expresidente Jair Bolsonaro, considerado uno de sus aliados más cercanos. En un comunicado, el secretario de Estado, Marco Rubio, calificó la trata de personas como «un crimen horrible y devastador que también enriquece a organizaciones criminales transnacionales y a regímenes inmorales y antiestadounidenses», sin hacer mención específica a ningún país.

