
Estados Unidos afirmó este miércoles que se reserva la opción de emplear un instrumento específico para limitar el flujo de narcóticos originados en Venezuela, según declaraciones de funcionarios del Departamento de Estado. El subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian Nichols, indicó en una audiencia congressional que esta reserva forma parte de estrategias más amplias contra el crimen organizado transnacional, enfocándose en rutas que involucran a Venezuela como punto de tránsito. Nichols explicó que el instrumento en cuestión podría incluir herramientas como sanciones adicionales, cooperación con aliados regionales o medidas de interdicción, sin especificar detalles operativos por razones de seguridad.
Esta postura se da en respuesta a reportes de inteligencia que señalan un aumento en el envío de drogas como cocaína y heroína desde puertos venezolanos hacia mercados en Norteamérica y Europa. Funcionarios estadounidenses enfatizaron que cualquier acción se alinearía con el derecho internacional y buscaría colaboración con gobiernos latinoamericanos dispuestos a combatir el problema. Venezuela, por su parte, rechazó las afirmaciones, calificándolas de pretextos para interferir en sus asuntos internos, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores en Caracas.
Nichols agregó que Estados Unidos ha documentado vínculos entre redes criminales y elementos en Venezuela, lo que justifica la consideración de opciones proactivas. Analistas del Departamento de Estado estiman que el narcotráfico desde esa nación contribuye significativamente al ingreso de sustancias ilícitas, impactando la salud pública y la seguridad en la región. Hasta el momento, no se han activado medidas específicas, pero se monitorea la situación para determinar si es necesario proceder.
El Congreso de Estados Unidos ha expresado apoyo bipartidista a iniciativas que fortalezcan la lucha antinarcóticos, con propuestas de financiamiento adicional para tales esfuerzos. Esta declaración surge en un contexto de tensiones diplomáticas persistentes entre Washington y Caracas, con llamados a diálogos para abordar causas raíz como la corrupción y la inestabilidad económica. Funcionarios concluyeron que la reserva de este derecho es esencial para proteger intereses nacionales y promover estabilidad hemisférica.

