La Fiscalía General de la República (FGR) acaba de anotarse un golazo al recuperar más de 62 millones de pesos como reparación del daño al Estado Mexicano, en un nuevo capítulo de la infame Estafa Maestra. Este caso, que parece un guion de estafadores de alto vuelo, involucra a dos exfuncionarios que jugaron con el dinero público como si fuera Monopoly.
Se trata de Ricardo “M”, quien fue Director General Adjunto de la Unidad de Coordinación de Delegaciones en la extinta Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), y José “M”, exrector de la Universidad Intercultural del Estado de México. Según la FGR, estos dos firmaron un convenio lleno de irregularidades, sin garantizar las mejores condiciones para el Estado en cuanto a precio, calidad u oportunidad. Vamos, que hicieron un trato más sospechoso que un vendedor de Rolex en la esquina.
El chiste salió caro porque la universidad subcontrató los servicios pactados con SEDESOL a un precio menor, embolsándose la diferencia y causando un daño a la hacienda pública federal por los mismos 62 millones que ahora se recuperaron. Es como si hubieras pedido un banquete de lujo y te entregaran comida rápida, pero cobrando el precio completo. La FGR detectó el desfalco y logró que se reparara el daño, aunque la información sigue en desarrollo y promete más giros.
Este caso es un recordatorio de cómo algunos funcionarios tratan el presupuesto como su alcancía personal. Mientras la justicia desentraña más detalles, los mexicanos seguimos esperando que estos trucos de magia financiera no se repitan. ¿Será este el fin de la Estafa Maestra o solo un episodio más de la serie? Habrá que ver.


