¡El estrecho de Ormuz sigue siendo un dolor de cabeza marítimo! A dos días de un frágil alto al fuego de dos semanas entre EE. UU. e Irán, anunciado el martes por la noche, el tráfico permanece más restringido que un carril en hora pico. Solo 16 buques de materias primas, incluyendo siete petroleros y nueve graneleros, han cruzado esta arteria vital desde la tregua, según datos de Kpler. Irán, que cerró el paso desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, había puesto la reapertura como condición para la pausa en hostilidades, pero la cosa no pinta bien.
Antes y después del alto al fuego, el tráfico sigue siendo un chiste: apenas ocho buques al día, un 90% menos que lo normal, y casi todo relacionado con Irán o países no hostiles, según Bridget Diakun de Lloyd’s List Intelligence. Ana Subasic de Kpler estima que, si la tregua aguanta, solo veremos 10 a 15 pasos diarios. Mientras, 800 buques, incluyendo 600 de carga mediana y grande, están atrapados en el Golfo, cargando 172 millones de barriles de crudo y productos refinados, además de fertilizantes y gas natural licuado.
Irán no afloja: impone rutas alternativas por “minas marinas”, exige coordinación con su marina y hasta flota la idea de peajes de hasta 2 millones de dólares por paso o un dólar por barril en cripto o yuanes, según Bloomberg y Financial Times. Donald Trump y la UE ya dijeron “ni de broma” a esos cobros.
¿Será esta tregua un respiro o solo un atasco más? Esto está más enredado que un nudo marinero en tormenta. ¡A ver si el estrecho se despeja o seguimos varados!


