
¡Del podio al bajo mundo! El FBI lideró un operativo contra la que consideran la mayor red de tráfico de cocaína en Canadá, con tentáculos que llegan hasta el Cártel de Sinaloa y narcotraficantes colombianos. Según la fiscal Pamela Bondi, el cerebro de esta operación no es otro que Ryan Wedding, un exatleta olímpico canadiense que cambió las medallas por montañas de polvo blanco.
La investigación, que aún está en desarrollo, apunta a Wedding como el capo detrás de un esquema de contrabando masivo que conecta a Canadá con algunos de los carteles más pesados de México y Colombia. Imagínate: de correr en competencias internacionales a sprintar entre fronteras con cargamentos ilegales. El FBI no ha soltado todos los detalles, pero este caso ya huele a una mezcla de thriller de Hollywood y culebrón deportivo.
Las autoridades han destapado que esta red no solo movía cantidades industriales de cocaína, sino que operaba con una logística que haría envidiar a cualquier empresa de envíos express. Los vínculos con el Cártel de Sinaloa, conocido por su alcance global, y narcos colombianos, sugieren una alianza tan internacional como los Juegos Olímpicos, pero con un podio mucho más oscuro.
Mientras los detalles siguen emergiendo, el pasado de Wedding como atleta de élite choca con su presunto presente criminal. ¿Cómo pasó de representar a su país a encabezar un imperio de droga? Esto está más retorcido que un partido con prórroga. Solo queda esperar más datos del FBI para ver si Wedding termina tras las rejas o si logra un último salto para escapar.

