
¡Escándalo en Baja California! La Fiscalía General de la República (FGR) llamó a comparecer a Carlos Alberto Torres Torres, exesposo de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, en una investigación federal que involucra a una red de políticos y empresarios señalados por delitos de recursos de procedencia ilícita y presuntos vínculos con la delincuencia organizada. Torres Torres, excoordinador de Proyectos Especiales del gobierno estatal, debe presentarse en las oficinas centrales de la FGR en la Ciudad de México con abogado y documentación requerida.
La carpeta de investigación, originada por una denuncia que algunos implicados consideran anónima, abarca a unas veinte personas, incluyendo al alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz; al exalcalde de Ensenada y senador, Armando Ayala Robles; al empresario Fernando Rafael Salgado Chávez; y a Luis Alfonso Torres Torres, hermano del principal imputado. La FGR ya formalizó cargos contra Torres Torres, quien meses atrás perdió su visa de turista en EE. UU., al igual que Marina del Pilar, en medio de un torbellino político y filtraciones judiciales que han avivado el debate sobre corrupción en la región.
El caso se centra en operaciones financieras sospechosas y posibles nexos con organizaciones criminales, aumentando el escrutinio sobre funcionarios y exservidores públicos de Baja California. En octubre, Marina del Pilar anunció su divorcio tras rumores de presiones desde Washington por las supuestas actividades ilícitas de Torres Torres. Aunque afirmó en conferencia estar “tranquila porque no hay nada qué temer”, ni ella ni su exesposo han comentado el avance de la investigación.
La FGR sigue integrando el caso, mientras la clase política bajacaliforniana queda bajo la lupa. ¿Qué destapará esta investigación? Esto está más turbio que un río después de la tormenta.

