¡Atención, amantes del drama fronterizo! El fiscal Adam Gordon, del Distrito Sur de California, junto a un ejército de funcionarios, acaba de lanzar acusaciones formales contra René Arzate García, alias “La Rana”, presunto jefe de plaza del Cártel de Sinaloa en Tijuana. Lo señalan de narcoterrorismo y de inundar Estados Unidos con fentanilo, cocaína, metanfetamina y marihuana, como si fuera un repartidor de pizza letal.
La acusación sustitutiva, revelada este jueves, pinta a La Rana como un villano de cómic: violento, corrupto y experto en blanquear millones mientras extorsiona y aterroriza. Su hermano, Alfonso Arzate García, alias “Aquiles”, también está en la mira. El Departamento de Estado ofrece hasta 5 millones de dólares por cabeza por información que lleve a su arresto. Sí, son tan buscados que hasta la DEA y el FBI les tienen un altar de “Se Busca” con luces de neón.
Funcionarios como Pamela Bondi y Kash Patel juran que el Cártel de Sinaloa, designado como organización terrorista extranjera, no tendrá respiro bajo la administración Trump. Gordon, con tono de película de acción, les advirtió: “Escóndanse, huyan, luchen… igual los atraparemos”. Mientras, la DEA y el IRS rastrean cada centavo sucio, prometiendo desmantelar esta red que, según dicen, envenena comunidades y siembra caos.
La Rana, con historial de secuestros y asesinatos, controla Baja California como un rey medieval, pero con menos castillos y más cargamentos. ¿Lograrán atraparlo o seguirá saltando de escondite en escondite? Esto está más tenso que un reality de narcos. Si tienes pistas, el FBI y la DEA esperan tu llamada. ¡Que empiece la cacería!


