¡Clamor contra la impunidad! El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua – Morelos, Puebla y Tlaxcala (FPDTA-MPT) denunció que los asesinatos de los activistas Samir Flores y Sandra Rosa Camacho no son hechos aislados, sino parte de un patrón de asesinato político en la región. La organización calificó el homicidio de Camacho, ocurrido el 26 de marzo de 2026, como un mensaje claro de intimidación.
Samir Flores, defensor de pueblos indígenas, fue asesinado a tiros en su casa en 2019 tras oponerse a una planta termoeléctrica en Morelos por su impacto ambiental, enfrentándose directamente a las autoridades. Hace apenas cuatro días, Sandra Rosa Camacho, activista de Temoac, fue acribillada de manera similar. En 2025, había denunciado la inseguridad en su localidad, señalando al alcalde Valentín Lavín Romero y a sus allegados. El 27 de marzo, un día después de su muerte, el Frente exigió una investigación a fondo contra Lavín, acusándolo de presunta responsabilidad en ambos crímenes, que reflejan violencia política y control caciquil en la zona.
El FPDTA reportó que en los últimos cuatro meses, 15 personas fueron asesinadas en Temoac, vinculadas a una “célula del crimen organizado” asociada a la familia Aparicio, sin que las autoridades garanticen seguridad. Sandra fue atacada tras salir de su casa por una supuesta cooperación para la iglesia, un modus operandi similar al de Samir, según el abogado Juan Carlos Flores. En agosto de 2025, ante la gobernadora Margarita González Saravia y Lavín, Sandra denunció extorsiones y pidió intervención de la Guardia Nacional, advirtiendo: “Mi vida está en riesgo, soy la única que se inconforma”.
La respuesta institucional fue insuficiente, y el Frente acusa protección de altas esferas del gobierno, cuestionando: “¿Cuántas reuniones más tendrá la gobernadora con Lavín sin investigarlo?” ¿Seguirá la impunidad o habrá justicia para Samir y Sandra? Temoac grita por respuestas.


