El regreso de Gilberto Mora a las canchas representa uno de los momentos más esperados del Clausura 2026. Tras casi tres meses de ausencia por pubalgia —lesión que suena a problema existencial pero es pura ingle resentida— el mediocampista de 17 años estaría listo para reaparecer en jornada 14 cuando Xolos de Tijuana visite a Bravos de Juárez.
La noticia, adelantada por el periodista Agustín Martínez de León, emociona a afición fronteriza y entorno de Selección Mexicana que lo considera pieza clave rumbo al Mundial 2026. Su ausencia dejó vacío enorme en mediocampo de Xolos y esquema de Javier Aguirre con el Tri, porque Morita no es jugador cualquiera: desde su debut en 2024 con apenas 15 años se consolidó como joya prometedora del futbol nacional, básicamente empezó carrera profesional cuando otros apenas terminan secundaria.
La pubalgia lo aquejó desde enero obligándolo a detener toda actividad competitiva. Su último partido fue el 17 de enero contra Atlético San Luis donde apenas jugó 45 minutos antes de salir por molestias, suficiente para recordarle que la ingle manda. Su regreso marca cierre de proceso cuidado con mira puesta en recuperar ritmo competitivo y evitar recaídas, porque nadie quiere repetir drama médico.
El técnico Sebastián «Loco» Abreu confirmó que Mora entrenaba al parejo del grupo desde jornada 13, razón por la que fue convocado para duelo contra FC Juárez aunque su participación permanece en consideración. Su sola presencia en banca ya es impulso anímico para equipo en momento decisivo y podría ser determinante en recta final del torneo.
Morita es considerado indiscutible en esquema de Javier Aguirre. Su ausencia generó preocupación pero regreso llega justo a tiempo para pelear lugar en lista final rumbo a Copa Mundial 2026. Aunque participación será gradual, su regreso enciende ilusión de verlo consolidado en Liguilla y Mundial, confirmando que futbol mexicano tiene en él una de sus mayores promesas y futura estrella con pubalgia superada.


