¿Creías que lavar dinero era solo un ciclo en la lavadora? Piensa de nuevo. El Gobierno de México le puso un candado financiero a Edgar “N”, alias El Limones, presunto jefe de plaza de Los Cabrera Sarabia, ligados a La Mayiza del Cártel de Sinaloa. Tras su captura en Durango, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) dijo “hasta aquí” y bloqueó cuentas de su círculo cercano.
Este operativo, liderado por la Secretaría de Marina, Defensa, Seguridad y la Fiscalía General de la República, no solo atrapó al capo en la región Laguna, sino que también congeló sus empresas fachada. Hablamos de negocios de inmobiliaria, servicios integrales e ingeniería, que parecían más limpios que un comercial de detergente, pero olían a extorsión y fraudes. La UIF detectó patrones financieros tan sospechosos que harían sonrojar a un contador novato. Estas compañías eran el truco de magia para justificar billetes que no venían de vender limonadas precisamente.
La detención de El Limones, anunciada el 10 de diciembre por Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad, es un golpe directo a las redes de extorsión en Durango y Coahuila. Este tipo, segundo al mando bajo José Luis Cabrera Sarabia (alias El 03), tenía la región como su patio de juegos delictivo. Ahora, con sus cuentas más frías que un invierno polar, el gobierno busca desmantelar su red económica y proteger a víctimas de sus fechorías.
Mientras tanto, la violencia en zonas como Ojinaga, Chihuahua, sigue candente por la pelea entre Los Cabrera y La Línea. Con más de 300 elementos del Ejército desplegados, parece una película de acción, pero sin palomitas. ¿Podrá el gobierno exprimir hasta la última gota de esta red criminal? Esto está más jugoso que un chisme de oficina.


