¡El Metro de la CDMX se puso global, pero no como esperábamos! Dos extranjeros, un francés y un estadounidense, fueron pillados por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC-CDMX) mientras convertían la estación Tacubaya en su mural personal. Leo Solune Bonny, de Francia, y Ethan Jeremiah Singer, de EE. UU., no solo tenían aerosol en mano, sino también marihuana, según reveló el periodista Carlos Jiménez.
El arresto ocurrió en el recién remodelado Tacubaya, al poniente de la capital, y ambos terminaron en la Fiscalía de la Ciudad de México más rápido que un vagón en hora pico. Jiménez compartió la hazaña en redes, con foto incluida, y los comentarios no se hicieron esperar. Los internautas, con ese humor ácido tan chilango, soltaron joyas como: “Ya hasta los grafiteros nos están gentrificando” y “Que los pongan a pintar y barrer el Metro por semanas”. Otros ironizaron que salir de “malandrines” aquí les sale más barato que en sus países, donde las multas serían de infarto comparadas con los 2 mil pesos de fianza o “mordida” local.
Según el Artículo 29 de la Ley de Cultura Cívica, dañar inmuebles públicos como el Metro puede costar hasta 2 mil 263 pesos, equivalente a 20 veces la Unidad de Medida. Esta norma busca mantener la ciudad sin garabatos y evitar que los contribuyentes paguen por limpiar el desorden de artistas callejeros con pasaporte.
¿Y por qué no grafitean en sus países?, se preguntan los tuiteros. Tal vez porque allá no hay taquerías cerca para celebrar el “arte”. Ahora, estos dos tendrán que decidir si pintan paredes o limpian su récord. ¡Bienvenidos a México, donde hasta el grafiti tiene drama!


