En un giro digno de un guion de Hollywood, pero con menos héroes y más caos, dos sujetos fueron detenidos por un ataque armado en un parque infantil de San Francisco del Rincón, Guanajuato. El saldo: dos fallecidos y ocho menores heridos. Esto no es un juego de paintball, amigos.
La noche del martes 17 de febrero, un grupo de matones llegó al parque en el cruce de Argentina y bulevar Panamá, colonia Plaza Renovación, como si fueran estrellas de una película de bajo presupuesto. A bordo de dos motocicletas, abrieron fuego contra todos los presentes, convirtiendo un lugar de columpios en un campo de batalla. Al llegar los servicios de emergencia, encontraron a 11 personas heridas. Más tarde, se confirmó la muerte de Fernando “N”, de 36 años, y Edén Giovanni, de 24. De los menores lesionados, seis ya fueron dados de alta, pero cuatro siguen hospitalizados.
El fiscal Gerardo Vázquez Alatriste no se anduvo con rodeos: calificó el ataque como “despreciable”, especialmente por involucrar a niños. En una reunión del Gabinete de Seguridad, anunció que ya tienen dos detenidos por homicidio y tentativa de homicidio, y que más órdenes de aprehensión están en camino tras varios cateos. Mientras, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo y el alcalde Antonio Marún González condenaron el acto y prometieron justicia.
Ahora, el Gobierno Municipal quiere jugar a “Rápidos y Furiosos” con operativos contra motociclistas, apoyados por la Secretaría de la Defensa Nacional y Seguridad estatal. ¿El plan? Frenar a los malosos sobre ruedas. Porque, seamos sinceros, un parque debería ser para risas, no para balas. ¿Qué sigue, columpios blindados?


