¡Drama en el aeropuerto! La Secretaría de la Defensa Nacional, a través de la Guardia Nacional (GN), desmintió haberle propinado una paliza al profesor colombiano Leonardo Ariel Escobar Barrios, detenido el 31 de diciembre en el Aeropuerto Internacional del Norte en Apodaca, Nuevo León. El docente de la Universidad Iberoamericana de Puebla denunció fracturas en tres costillas tras una supuesta agresión, pero la GN insiste en que no le pusieron ni un dedo encima.
Según el comunicado oficial, la detención ocurrió por solicitud del Instituto Nacional de Migración (INM), ya que Escobar mostraba una “actitud agresiva” y alteraba el orden público. Fue llevado ante un Juez Cívico en el Centro de Justicia de Apodaca, donde un médico legista lo evaluó y, sorpresa, no encontró fracturas. Liberado el 2 de enero de 2026 tras 36 horas por una falta administrativa, el profesor desapareció del radar, generando una ficha de búsqueda.
Tras días de misterio, Escobar fue hallado vivo el 16 de enero en un anexo en Juárez, a 20 kilómetros de Apodaca. Un nuevo examen médico del Servicio Médico Forense tampoco registró fracturas, según la Defensa. El colombiano relató que, desorientado y sin pertenencias, deambuló cuatro días sin comida ni agua, intentó volver al Aeropuerto de Monterrey para seguir su viaje a la Ciudad de México, pero terminó perdido en la maleza. Rescatado por personas de un anexo que lo confundieron con alguien en situación de calle, pasó diez días inconsciente hasta ser identificado.
La GN dice estar atenta a las investigaciones civiles para aclarar el asunto. Mientras tanto, esto parece un guion de serie de suspenso: ¿fue un malentendido, una detención ruda o una historia que se salió de control? Aquí hay más preguntas que en un examen sorpresa.


