Omar García Harfuch, titular de la SSPC, anunció un golpe al narcotráfico en Colima con el decomiso de 270 kilogramos de fentanilo, gracias a información compartida con la DEA. En el operativo, cayeron siete personas, incluyendo al líder de una célula delictiva. Es como si hubieran desmantelado una farmacia ilegal, evitando que toneladas de veneno lleguen a las calles en un momento donde cada dosis cuenta como una bomba de tiempo.
Mientras tanto, en el Centro Varonil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla, un conato de incendio puso los nervios de punta. El fuego, causado por un corto circuito en la sala de visitas, un área aislada de los reos, comenzó en un espacio para preparar alimentos. Por suerte, los bomberos controlaron las llamas sin que hubiera heridos ni daños mayores. Un susto que no pasó a tragedia, como un mal chiste que no prende.
En otra noticia candente, Ángel Javier N, alias “El RR” o “Doble R”, fue detenido el miércoles en Mexicali por autoridades locales. Lo vinculan con varios delitos, incluyendo la posible autoría intelectual de un ataque a finales de febrero, tras el asesinato de Rubén Oseguera Cervantes, líder del CJNG. Se le señala como enlace clave de este cártel en la zona, un pez gordo que ya no nadará libre.
Desde decomisos masivos hasta detenciones de alto calibre, el panorama de seguridad en México está más movido que un mercado en día de oferta. ¿Serán estos pasos suficientes para frenar la ola delictiva o solo son chispas en un incendio mayor? Manténganse sintonizados, porque esto no para.


