
¡Un tributo que sacude el corazón! Este 17 de noviembre, en el helipuerto del Hospital de la Cruz Roja Mexicana, se realizó un emotivo homenaje por el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas del Tránsito. Con velas formando una cruz, un minuto de silencio y sirenas de ambulancias resonando, el acto fue un grito simbólico para recordar, reflexionar y exigir acciones que salven vidas. Cada luz representó una historia, una familia, un vacío.
La Cruz Roja, en redes sociales, llamó a los siniestros viales una “emergencia silenciosa”. Según el INEGI, 45 personas mueren al día en México por estos incidentes, casi dos por hora. En 2022, fueron 15,986 fallecidos, un promedio diario de 44. Peatones y ciclistas son los más vulnerables, afectados por políticas que priorizan vehículos motorizados. El Censo 2020 revela que solo 5 de cada 10 vialidades urbanas tienen banquetas, 1 de cada 10 pasos peatonales, y el 99% carece de ciclovías.
Junto a la FICVI y la Coalición Movilidad Segura, la Cruz Roja busca prevenir más tragedias. La OMS, en su Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial (2021-2030), impulsa sistemas seguros, reconociendo que los humanos erramos, pero no deberíamos pagar con la vida. Infraestructuras, vehículos y políticas deben minimizar daños.
Este homenaje no solo honró a las víctimas y su dolor, sino que lanzó un mensaje a autoridades, legisladores y ciudadanos: repensemos cómo nos movemos, dejemos de culpar a las víctimas y adoptemos sistemas seguros. Cada vela y sirena recuerdan que cada vida cuenta. Prevenir siniestros viales no es opcional, es una responsabilidad de todos. ¿Qué haremos para evitar la próxima tragedia?

