
¡Santo cielo, Haití no puede tomarse un respiro! El Gobierno provisional ha declarado estado de emergencia este lunes en seis departamentos del sur –Sur, Sudeste, Grand’Anse, Nippes, Oeste y Noroeste– tras el paso del huracán Melissa, que llegó como un invitado no deseado y arrasó con todo. Este monstruo tropical dejó un saldo trágico entre el 23 y el 29 de octubre: 31 muertos, 20 desaparecidos, 20 heridos y más de 15,000 afectados, según AlterPresse.
La situación es más caótica que un mercado en rebajas. Más de 13,900 personas están hacinadas en albergues temporales, sobre todo en el sur, Nippes y Grand’Anse, rogando por lonas, comida, agua potable y jabón para no oler a drama post-apocalíptico. En Puerto Príncipe, los campamentos de desplazados están peor que nunca, y en el sur, 1.4 millones enfrentan inseguridad alimentaria aguda, con 350,000 al borde del colapso total. Para colmo, las plantaciones de banana y cultivos alimentarios quedaron como si Godzilla hubiera pasado de vacaciones, poniendo en jaque la campaña agrícola.
El Gobierno decretó tres días de luto nacional hasta el miércoles, con la bandera a media asta y los locales de ocio cerrados. Es como si Haití dijera: “No estamos para fiestas, gracias”. Mientras tanto, la naturaleza sigue recordándonos quién manda, y Melissa se despide dejando un desastre más grande que un episodio de reality show.
Así que, si creías que tu semana empezó mal, imagina reconstruir tu vida tras un huracán furioso. Haití necesita un abrazo… y unas cuantas toneladas de ayuda. ¿Alguien tiene el número de un superhéroe tropical?

