¡La música sigue siendo un negocio de oro! En 2023, la industria musical mundial generó 31,700 millones de dólares, un aumento del 6.4%, según la IFPI, el organismo que agrupa a más de 8,000 sellos discográficos. Es el undécimo año de crecimiento consecutivo, y el streaming, con 837 millones de suscriptores de pago, se lleva el 70% del pastel. ¡Eso es más adictivo que un hit pegajoso!
Pero no todo es armonía. La IFPI está tocando la alarma sobre el contenido generado por inteligencia artificial, que se propaga más rápido que un challenge de TikTok. “El fraude en el streaming es robo puro y duro”, dicen, mientras plataformas como Deezer reciben 60,000 canciones de IA diarias. ¿Recuerdan “Papaoutai” de Stromae versionado por IA? Se volvió viral en enero, dejando a todos tarareando una canción que ningún humano escribió. La IFPI exige que la tecnología potencie la creatividad, no que la reemplace, y pide a los políticos proteger los derechos de autor. Plataformas como Suno y Udio se escudan en el “uso justo” de EE. UU., aunque Suno ya pactó con Warner Music Group para compensar a artistas.
Los formatos físicos también cantan victoria, con el vinilo subiendo un 13.7%, especialmente en Asia, donde CD y discos giran como nunca. En cambio, en África del Norte y Oriente Medio, el streaming reina con un 97.5%. Taylor Swift se coronó como la artista más vendida de 2025, seguida por Stray Kids y Drake, probando que el pop, el K-pop y el rap mandan.
¿Podrá la industria mantener el ritmo frente a la IA? Esto está más reñido que una batalla de playlists. La IFPI insiste: que la tecnología no desafine el talento humano, porque si no, pronto estaremos bailando al son de robots.


