¡Atención, que el drama nuclear con Irán tiene más giros que una novela de espías! Este miércoles, la inteligencia estadounidense concluyó que Irán no está reconstruyendo sus capacidades de enriquecimiento nuclear, destruidas en un ataque conjunto de EE. UU. e Israel en junio de 2025. Esta revelación, presentada por Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional y aliada de Trump, contradice las justificaciones del presidente para la guerra en curso que comenzó el 28 de febrero.
En su testimonio escrito ante el Comité de Inteligencia del Senado, Gabbard afirmó que la Operación Martillo de Medianoche aniquiló el programa nuclear iraní y que no hay esfuerzos para reconstruirlo. Sin embargo, al hablar ante los senadores, omitió repetir esta conclusión. Cuando un senador demócrata le cuestionó por qué no lo mencionó en vivo, respondió que no tuvo tiempo de leer todo su testimonio, aunque no negó la validez de la evaluación.
Trump ha insistido en que ordenó el ataque por una “amenaza inminente” y, tras el bombardeo de junio, afirmó que las instalaciones nucleares de Irán fueron destruidas por completo. Aún así, sigue diciendo que Teherán estaba a semanas de tener una bomba atómica, algo que la mayoría de los observadores y esta evaluación desmienten, incluso con conversaciones sobre un acuerdo nuclear en marcha. Un asesor clave de Gabbard, quien como congresista se opuso a la guerra con Irán, renunció el martes, alegando que no había tal amenaza y que Trump fue engañado por Israel y los medios.
Gabbard reconoció que Irán sufrió duros golpes, incluyendo el asesinato del ayatolá Ali Jamenei, pero afirmó que el régimen sigue operativo, aunque “considerablemente degradado” en liderazgo y capacidades militares. Advirtió que, si sobrevive, podría tardar años en reconstruir sus fuerzas, misiles y drones. ¿Es esto un jaque mate o solo otro capítulo de desinformación? Esto está más confuso que un mapa del tesoro mal dibujado.


