
La inversión no estatal en Perú registró un incremento del 9% en el segundo trimestre de 2024, en comparación con el mismo lapso del año anterior, según informó el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Este avance se atribuye principalmente al dinamismo en sectores como la minería, la construcción y la manufactura, que han impulsado la actividad económica en el país andino. De acuerdo con el reporte del BCRP, la inversión privada totalizó aproximadamente 20,000 millones de soles (alrededor de 5,300 millones de dólares) en ese período, reflejando una recuperación gradual tras los impactos de la pandemia y las tensiones políticas previas.
El ente emisor destacó que este crecimiento contribuye a la proyección de un expansión del PIB peruano de entre 3% y 3.5% para el cierre de 2024, apoyado en la confianza de los inversionistas locales y extranjeros. Sin embargo, persisten desafíos como la inflación controlada en torno al 2.5% y la necesidad de reformas para atraer más capital, especialmente en infraestructura. Expertos consultados por el BCRP señalan que el entorno global, con precios estables de commodities como el cobre, ha favorecido este repunte en Perú, uno de los principales productores mundiales de minerales.
El gobierno peruano ha implementado medidas para fomentar la inversión, incluyendo incentivos fiscales y acuerdos comerciales, lo que podría sostener esta tendencia en los próximos trimestres. Este dato positivo contrasta con el primer trimestre, donde el crecimiento fue más moderado, del 4.5%, debido a factores estacionales y climáticos. El BCRP enfatizó la importancia de mantener la estabilidad macroeconómica para consolidar esta trayectoria ascendente en la inversión privada.
Analistas esperan que el tercer trimestre muestre un comportamiento similar, impulsado por proyectos en energía y transporte.

