¡Esto no lo viste venir! Ali Nouri, editor de Al Kass, tuiteó en X: “No lo podrás creer”, y tenía razón. Decenas de aficionados iraquíes y mexicanos celebraron juntos en las calles de Monterrey el pase de Irak a la Copa del Mundo 2026, tras vencer 2-1 a Bolivia el martes en el Estadio BBVA, Nuevo León.
Monterrey se convirtió en noticia nacional en Irak, que no clasificaba a un Mundial desde México 1986. La fiesta fue un choque cultural épico: iraquíes cantando “Cielito lindo” y “La Chona” de Los Tucanes de Tijuana, vestidos de norteños con botas, sombreros y cinturones piteados. Un creador iraquí, Muahened, compartió un video de un vendedor de helados mexicano gritando “may may” en dialecto iraquí mientras ofrecía su producto entre la multitud.
Influencers regiomontanos entrevistaron a fans iraquíes que agradecieron la hospitalidad mexicana, un cariño que antes se extendió a Caledonia y Surinam. Irak, dirigido por Graham Arnold, quedó en el Grupo I y enfrentará a Noruega, Francia y Senegal. La FIFA confirmó que las tensiones políticas entre EE. UU. e Irak no afectarán sedes ni programación.
Sin embargo, no todo fue fiesta. Antes del partido del 31 de marzo en el Gigante de Acero, un grupo de aficionados iraquíes fue confrontado en un aeropuerto de Texas por un ciudadano estadounidense que amenazó con llamar al ICE. El incidente encendió alertas sobre retos de seguridad para el país sede en junio.
¿Fiesta cultural o polvorín político? Esto pinta más colorido que un partido con cinco goles, pero con un trasfondo que puede complicarse. Aquí estaremos, atentos al silbatazo inicial.


