Irán puso el candado a su espacio aéreo este miércoles a las 22:15 GMT, bloqueando todos los vuelos salvo los internacionales con origen o destino en el país y con permiso oficial, según un aviso de la Administración Federal de Aviación. La medida, que duraría hasta las 0:30 GMT, podría extenderse, dejando a aerolíneas y pasajeros más perdidos que un turista sin GPS.
El cierre llega en medio de una escalada de tensiones en Oriente Medio. Un alto cargo iraní advirtió que atacarían bases estadounidenses si Washington actuaba, mientras EE. UU. comenzó a retirar personal de sus bases en la región, según un funcionario. El riesgo para el tráfico aéreo es más alto que nunca, con misiles y drones volando en zonas de conflicto. IndiGo, la mayor aerolínea de India, reportó vuelos afectados, y un avión de Aeroflot rumbo a Teherán tuvo que regresar a Moscú, según Flightradar24.
Alemania emitió una directiva prohibiendo a sus aerolíneas entrar en el espacio iraní, tras ajustes de Lufthansa por la inestabilidad. Lufthansa también evitará el espacio aéreo de Irán e Irak hasta nuevo aviso, limitará vuelos a Tel Aviv y Ammán a horarios diurnos hasta el lunes, y su accionista mayoritario, ITA Airways, suspenderá vuelos nocturnos a Tel Aviv hasta el martes. Flydubai y Turkish Airlines ya cancelaron rutas a Irán, y Safe Airspace, de OPSGROUP, señaló que muchas aerolíneas evitan la zona por riesgos de misiles o errores de identificación.
EE. UU. ya prohíbe vuelos comerciales sobre Irán, y no hay rutas directas entre ambos. Con el cielo iraní cerrado y tensiones al rojo vivo, ¿será esto solo una pausa o el preludio de un conflicto mayor?


