¡Qué manera de decir adiós! Tras el abatimiento de Rubén Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, el pasado domingo en Tapalpa, Jalisco, el estado se convirtió en un set de película de acción. BBVA México, más precavido que un gato en techo de lámina, anunció el cierre de sucursales este lunes 23 de febrero en Jalisco y algunas zonas de Colima, Guanajuato, Michoacán, Oaxaca y Tamaulipas. El resto del país, eso sí, sigue con sus depósitos y retiros como si nada.
El operativo militar que mandó a El Mencho al otro lado durante un traslado aéreo a la Ciudad de México dejó un reguero de caos. Cuatro bloqueos carreteros persisten en Jalisco con autos y camiones incendiados, como si fuera un festival de pirotecnia criminal. En Guanajuato, aunque las carreteras están libres, la madrugada vio una tienda quemada en León y dos vehículos en llamas en Celaya. ¿Relacionado con Jalisco? Las autoridades investigan, mientras patrullan con el Ejército, la Guardia Nacional y policías municipales.
El Gabinete de Seguridad y la SSC de la CDMX están en sesión permanente, como si fuera maratón de Netflix, monitoreando cada detalle. La Cruz Roja, imperturbable, sigue con sus servicios, pidiendo calma y respeto a sus unidades. Hasta Elon Musk, desde su trono en X, opinó sobre la violencia en 11 estados, mientras la SRE tranquiliza al cuerpo diplomático con mensajes de paz y justicia.
La Embajada de EE. UU., con Ronald Johnson a la cabeza, aplaudió el profesionalismo mexicano, destacando la cooperación con Trump y Sheinbaum. ¿Resultado? Un capo menos, USD 15 millones de recompensa ahorrados y un país preguntándose si esto es seguridad o un reality show con explosiones de fondo.


