¡Drama en Hong Kong! Jimmy Lai, el exmagnate de 78 años y fundador del difunto periódico prodemocracia Apple Daily, fue declarado culpable este lunes de atentar contra la seguridad nacional china. Detenido desde 2020, Lai enfrenta cargos de conspiración con agentes extranjeros y publicación sediciosa, en un juicio que parece sacado de una novela distópica. Organizaciones de derechos humanos gritan que esto es otro clavo en el ataúd de la libertad de prensa en este centro financiero.
La jueza Esther Toh, con tono de villana de película, afirmó que Lai nunca dudó en su misión de “desestabilizar” al gobierno chino, sacrificando los intereses de la gente de China y Hong Kong. Los fiscales lo acusan de pedir sanciones extranjeras y publicar textos que “provocaron insatisfacción” contra Pekín, como si escribir fuera un crimen de alta traición. Lai, tranquilo con su suéter verde, escuchó el veredicto sin inmutarse, enfrentando una posible cadena perpetua que se decidirá más adelante.
El Reino Unido, donde Lai tiene pasaporte, condenó el fallo como “políticamente motivado” y exigió su liberación. Su hijo Sebastien instó a acciones concretas, mientras la ministra Yvette Cooper convocó al embajador chino en Londres para darle un jalón de orejas diplomático. China, por su parte, respaldó a Hong Kong en su cruzada por la “seguridad nacional”. Representantes de EE. UU., Francia y la UE observaron el circo judicial.
Amnistía Internacional y el Comité para la Protección de Periodistas calificaron esto como un ataque descarado a la libertad de expresión. ¿Es Lai un peligro o solo un chivo expiatorio? Esto huele más a censura que a justicia.


