
¡Drama familiar en el ojo del huracán! Previo a un concierto en Juliantla, Guerrero, por el 75 aniversario del nacimiento de Joan Sebastian, José Manuel Figueroa habló con la prensa sobre la controversia que lo envuelve. En las inmediaciones de la tumba de su padre, el cantante no esquivó los señalamientos de Imelda Tuñón, viuda de su hermano Julián Figueroa, y expresó su molestia por la crudeza de las acusaciones públicas que han escalado a lo legal.
Sin rodeos, Figueroa calificó las declaraciones de Tuñón como “un daño muy consciente, cruel y ruin”, visiblemente afectado. “Es una declaración muy fuerte, muy patán”, dijo, subrayando el impacto en su carrera, familia y futuro. Afirmó que defender su nombre y el de los suyos es prioridad, interponiendo una demanda por daño moral contra Tuñón, además de procesos por violencia familiar y mediática. También busca investigar un posible daño a un menor de su familia para protegerlo.
Tuñón acusó a Figueroa de haber abusado de Julián cuando era niño, en un audio filtrado donde también cuestiona a Maribel Guardia por no actuar. José Manuel lo niega rotundamente, insistiendo en el daño a la memoria de su hermano y padre. “El único derecho que no pierde un ser humano después de muerto es la dignidad”, sentenció, lamentando que esta polémica manche el legado de Joan Sebastian y sugiriendo motivaciones mediáticas o personales detrás de las acusaciones.
Mientras el caso avanza legalmente, Figueroa mantiene su postura firme en medio de una tormenta que no cesa. ¿Será esta batalla un punto final o solo el inicio de más capítulos oscuros? La música sigue, pero el silencio familiar está roto.
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