¡Drama en la Casa Blanca! Joseph Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo de EE. UU., tiró la toalla este martes, harto de la guerra contra Irán. En una carta más picante que salsa de habanero, acusó a Israel y su “poderoso lobby” de arrastrar a Trump a un conflicto que huele a fiasco desde lejos.
Kent, exmiembro de las fuerzas especiales, no se mordió la lengua en su misiva publicada en X. Dijo que Irán no era una amenaza inminente y que esta guerra, iniciada en junio de 2025 con bombardeos a instalaciones nucleares iraníes, fue un capricho bajo presión israelí. Aquella operación, coordinada con el gobierno de Benjamin Netanyahu, duró doce días y Trump presumió de haber “aniquilado” las capacidades nucleares de Teherán. Pero, sorpresa, no hubo apretón de manos ni paz. En febrero, Trump ordenó otra ronda de ataques, y ahora Irán responde con misiles a diestra y siniestra, bloqueando casi por completo el estrecho de Ormuz, esa autopista marítima del petróleo.
Internamente, el movimiento MAGA está que arde. Muchos conservadores gritan que Trump traicionó su promesa de no meterse en guerras absurdas. Kent, en su carta, recuerda cómo el presidente antes entendía que Oriente Medio era un pantano donde se pierden vidas y dólares. También señaló una “campaña de desinformación” de altos cargos israelíes y medios estadounidenses para pintar a Irán como el villano de la película.
¿Escuchará Trump este grito de auxilio o seguirá jugando a los soldaditos con Netanyahu? Kent pide reflexión, pero parece que la Casa Blanca está más perdida que un turista sin GPS en el desierto. Esto pinta para más episodios de una serie que nadie pidió ver.


