¡Prepárense, que en el Senado de EE. UU. se viene un drama más jugoso que una novela de sobremesa! Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, enfrentará este martes preguntas candentes sobre la campaña migratoria de Donald Trump, conocida por su mano dura. Los demócratas bloquean la financiación de su departamento, criticando tácticas que parecen sacadas de una película de acción distópica, mientras Noem, nombrada por Trump el año pasado, también podría ser interrogada sobre amenazas tras los ataques a Irán y el caos interno en su equipo.
La exgobernadora de Dakota del Sur ha liderado la agenda de Trump, desplegando miles de agentes federales enmascarados en ciudades estadounidenses para cazar infractores migratorios, enfrentándose a residentes como si fuera un reality de policías. Trump defiende las deportaciones masivas, culpando a Biden por niveles récord de inmigración ilegal. Pero Noem está en el ojo del huracán tras la muerte de dos ciudadanos en Mineápolis en enero, a manos de agentes. Ella los llamó “terroristas nacionales” sin esperar investigaciones, aunque videos desmintieron sus palabras, ganándose críticas de ambos partidos.
Los demócratas, furiosos, iniciaron un proceso de destitución en la Cámara, acusándola de violar derechos civiles, bloquear supervisión de centros de detención y favorecer contratos a allegados republicanos. Aunque, con la Cámara bajo control republicano, es probable que no prospere. También podría salir a relucir el rol de Corey Lewandowski, su asesor y aliado de Trump. Una encuesta de Reuters/Ipsos muestra que, aunque muchos apoyan deportaciones, el 60% cree que los agentes se pasaron de la raya. ¿Saldrá Noem ilesa o será este el tropiezo republicano antes de las elecciones de noviembre? Esto está más tenso que un debate familiar en WhatsApp.


