
Este viernes, la Casa Blanca confirmó que las agencias federales han iniciado despidos debido al cierre del gobierno de Estados Unidos. Russ Vought, director de la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB), anunció en la plataforma X que «los RIF han comenzado», refiriéndose a las conocidas «reducciones de personal» en el ámbito gubernamental. Un representante de la OMB verificó a una agencia de noticias que estos despidos ya están en marcha y afectan a un número «sustancial» de empleados.
Aproximadamente 750,000 trabajadores federales se han visto impactados por esta situación, viéndose obligados a abandonar sus puestos o a continuar laborando sin recibir salario. Este escenario es consecuencia de las tensiones entre republicanos y demócratas en el Congreso, quienes se acusan mutuamente de bloquear la extensión del gasto público debido a desacuerdos sobre la cobertura sanitaria que beneficia a millones de ciudadanos estadounidenses.
El próximo miércoles, alrededor de 1.3 millones de miembros del servicio militar en activo podrían quedar sin su paga, un hecho sin precedentes en los cierres gubernamentales de la historia moderna del país. El presidente republicano de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, expresó su preocupación durante una conferencia de prensa en el décimo día del cierre, destacando el ambiente de desánimo en el Capitolio. «No estamos de buen humor aquí, es un día sombrío. Hoy es el primer día en que los trabajadores federales de todo el país recibirán un cheque de pago parcial», afirmó Johnson, subrayando la gravedad de la situación y el impacto directo en los empleados públicos.

