
Robert F. Kennedy Jr., el secretario de Salud de Estados Unidos, dio a conocer un plan muy esperado del gobierno de Donald Trump destinado a combatir las enfermedades crónicas, proponiendo mejoras en la nutrición, un control más riguroso de la publicidad médica y hasta un esfuerzo renovado para elevar la fertilidad.
Este plan pospone temporalmente las ideas de limitar directamente los alimentos ultraprocesados o los pesticidas, que han sido prioridades duraderas en el movimiento Make America Healthy Again (MAHA) liderado por Kennedy. Tales exclusiones se perciben como un triunfo para los sectores de la alimentación y la agricultura.
Más tarde, Trump suscribió un memorándum que instruye a las agencias a intensificar la supervisión de las normativas vigentes sobre publicidad en línea de productos farmacéuticos, con el fin de detener declaraciones falsas. Anteriormente, Kennedy había solicitado una veda completa al mercadeo de fármacos.
El informe reciente, de 20 páginas, resalta varias banderas características de Kennedy: examinar los niveles de fluoruro en el agua para beber, reformular los programas de vacunación para niños al extender las dispensas para padres, y generar interrogantes sobre los antidepresivos. Numerosas de estas posiciones quedan lejos de la medicina establecida, especialmente en cuanto a las vacunas.
Otras propuestas notables en el documento abarcan una iniciativa educativa de MAHA sobre fertilidad —que ecoa las preocupaciones conservadoras por el descenso en las tasas de natalidad— y una solicitud para estudiar la «radiación electromagnética», al parecer aludiendo al empleo de celulares.
Los detractores señalaron que el informe carece de profundidad en detalles, aun en temas con acuerdo generalizado, como enfrentar la dependencia estadounidense de la comida basura. Una parte demanda una definición gubernamental de alimentos ultraprocesados, sin especificar acciones subsiguientes. «Esta es una gran oportunidad. Realmente desearía que la hubieran aprovechado,» dijo Marion Nestle, profesora emérita de nutrición en la Universidad de Nueva York.
El documento indica que el gobierno aspira a elevar las tasas de lactancia materna, disminuir las pruebas en animales y fomentar avances en el sector de protectores solares, donde Estados Unidos va atrás de otras naciones. En relación con los pesticidas, el informe menciona por una parte el empleo potencial de «tecnología de precisión» para «disminuir los volúmenes de pesticidas», al tiempo que en secciones distintas aboga por desregulación a fin de acelerar la llegada al mercado de «productos químicos y biológicos para proteger contra malezas, plagas y enfermedades».

