
Los países de Europa dieron su aprobación el jueves a un pacto básico destinado a disminuir sus emisiones de gases con efecto invernadero hasta el año 2035, previo a la Asamblea General de la ONU que se llevará a cabo la semana entrante y a la COP30 en Brasil durante noviembre.
En ausencia de una resolución concluyente, los Veintisiete acordaron en Bruselas un rango para la reducción de emisiones que va del -66.25% al -72.5% en comparación con 1990. Dinamarca, que ejerce la presidencia rotatoria de la Unión Europea (UE), expuso este acuerdo con el fin de demostrar que Europa mantiene su «liderazgo» en temas climáticos, a pesar de las diferencias entre los Estados miembros.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, defenderá los objetivos climáticos de Europa el miércoles venidero en Nueva York, dentro del contexto de la Asamblea General de la ONU. Por su parte, la COP30, que representa la principal cumbre climática de la ONU, dará inicio el 10 de noviembre en Brasil.
No obstante, el texto que se aprobó después de intensas discusiones entre los ministros de Medio Ambiente constituye apenas una «declaración de intenciones» y no representa un compromiso definitivo. Impactada por el ascenso de la extrema derecha en las elecciones europeas de junio de 2024, la UE exhibe una ambición mucho menor en asuntos ambientales en comparación con el período previo.
La iniciativa de la Comisión Europea para recortar en un 90% las emisiones de gases de efecto invernadero hacia 2040 respecto a 1990 permanece estancada. Países como Dinamarca, Suecia y España respaldan esta propuesta, en tanto que naciones como Hungría y República Checa la rechazan argumentando la protección de su industria.

