¡Vaya reunión de vecinos! Este viernes 6 de febrero de 2026, un grupo de legisladores de Estados Unidos aterrizó en la Cámara de Diputados mexicana para un encuentro informal con la Comisión de Relaciones Exteriores. No es oficial, pero huele a precalentamiento para las renegociaciones del T-MEC, ese tratado que une más que un buen taco.
Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política, explicó que los congresistas estadounidenses pidieron la cita, gestionada con la ayuda de la embajada y la comisión liderada por Pedro Vázquez González. “Los recibimos con respeto y una sonrisa, como buenos anfitriones”, dijo Monreal, aunque aclaró que esto no es un evento interparlamentario ni tiene peso oficial. Es más bien un café diplomático sin agenda estricta.
Ni la Secretaría de Relaciones Exteriores, a cargo de Juan Ramón de la Fuente, ni la de Economía, liderada por Marcelo Ebrard, el gran jefe de las negociaciones del T-MEC, estarán presentes. Monreal aseguró que no quieren distraer a Ebrard de su misión principal. Eso sí, todas las fuerzas políticas tendrán representación proporcional en la charla, porque en esta casa nadie se queda fuera de la foto.
Monreal ve este encuentro como un pasito de amistad y buena vecindad, aunque ya anda coqueteando con la idea de reactivar reuniones interparlamentarias formales junto a la Cancillería y el embajador Esteban Moctezuma. Mientras, el 31 de enero, Ebrard presumió que la relación comercial con EE. UU. está más sólida que un bloque de concreto, a pesar de las tensiones arancelarias. México sigue siendo el rey de las exportaciones al norte, con aranceles bajos y desempleo mínimo, solo detrás de Japón.
¿Y este encuentro? Apenas un aperitivo diplomático. Habrá que ver si de estas pláticas sale algo más jugoso que un simple apretón de manos.


