Leonidas Iza, el jefe de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), ha decidido que el presidente Daniel Noboa necesita un “control-alt-suprimir” urgente. En una entrevista con Primera Plana, Iza soltó que la confianza en Noboa se ha evaporado más rápido que un meme viral, y ahora impulsa un proceso para revocar su mandato, que comenzó en abril de 2025.
Iza no está solo en este reality político. La filial Ecuarunari de la Conaie ya está armando su propio plan revocatorio, pero él invita a otros colectivos a unirse para no parecer un lobo solitario en esta cacería. Según Iza, los ecuatorianos que votaron por Noboa ahora sienten que les vendieron un producto defectuoso, y quieren el reembolso. Hace unos días, Guido Perugachi, líder de la Fenocin, también anunció una iniciativa similar, argumentando que Noboa no ha cumplido promesas y ha dejado la salud, educación y seguridad más descuidadas que un jardín en invierno.
La Constitución de 2008 permite esta jugada maestra: los ciudadanos pueden darle el “hasta luego” a un funcionario electo si pierde el cariño popular o no da la talla. Eso sí, hay reglas; la movida debe presentarse ante el Consejo Nacional Electoral después del primer año y antes del último de gestión. Así que Noboa tiene un blanco en la espalda y un reloj haciendo tic-tac.
¿Podrá Noboa salvar su trono o terminará como un trending topic de “fracaso presidencial”? Iza y compañía parecen listos para pulsar el botón de “eject” en este videojuego político. Esto está más tenso que una discusión familiar por el control remoto.


